26 de octubre de 2013

Bill Gates: ¿inversión o especulación?

En los últimos días hemos escuchado, visto y leído, repetidamente la satisfacción del Gobierno por la "inversión" que ha llevado a cabo el sr. Gates en una de las grandes empresas de nuestro país. Este tipo de noticias le sirve al Gobierno para refutar con datos que "está llegando dinero a España" y que se está acabando la crisis.
Sin embargo, cuando uno se para a pensar en la realidad que puede haber realmente detrás de esta noticia, puede llegar a otras conclusiones menos exitosas. Yo pienso que más que una inversión se está haciendo una "especulación". (1)
Si procedemos a unir esta noticia con mis últimas entradas que han hecho referencia a mi preocupación por la desaparición y destrucción de numerosos servicios públicos que, hasta ahora, han venido prestando los ayuntamientos de nuestro país y que, la propuesta de reforma de la administración local que se está debatiendo en el Congreso les va a impedir seguir prestándolos, nos encontramos con que se puede producir una interrelación directa de varios hechos:
- Por un lado, tenemos que los ayuntamientos dejarán de prestar servicios a los ciudadanos para conseguir un ahorro de unos 3.500 millones de euros. Ahorro que se ha de sumar al que lleven a cabo las comunidades autónomas para llegar a un total de 8.000 millones de euros.
- Por otra parte, el sr. Gates invierte unos 113 millones de euros en una de las empresas españolas que ya está gestionando servicios municipales en unos 5.000 ayuntamientos de nuestra geografía.
- Finalmente, con la mencionada inversión, ésta empresa refuerza su capital posiblemente con el fin de reforzarse para mejorar su posicionamiento y así acceder en mejores condiciones a un potencial nicho de mercado de unos 8.000 millones de euros, cuando su volumen neto de negocios (según datos de la empresa) se sitúa en unos 11.000 millones de euros.
Resultado, el sr. Gates y FCC han encontrado un nicho de mercado excepcional. ¿Esto es un problema? Por supuesto que a priori no, porque las empresas exploran continuamente nuevos nichos de mercado que les generen los mayores beneficios posibles.
Entonces, ¿cuál es el problema?. Pues que, una vez más, estamos asistiendo a una decisión política que es muy probable que favorezca que los servicios públicos de los ayuntamientos acaben en manos de estas grandes empresas, porque la reforma legislativa de la que hablamos generará una recentralización en la gestión de dichos servicios (la mayor parte se los atribuye a las comunidades autónomas o los consejos insulares -diputaciones-), amparándose en un concepto denominado "sostenibilidad financiera" de los ayuntamientos, prohibiendo ejecutar estos servicios directamente cuando no se cumpla con el coste estándar que se fijará por real decreto.
¿Y qué tiene que ver todo esto con el Trabajo Social? Pues que, precisamente, los Servicios Sociales que se vienen desarrollando en su mayor parte desde los ayuntamientos pasarán prácticamente en su totalidad a ser competencia de las comunidades autónomas o de los consejos insulares o diputaciones. Pero la trampa está en que tendrán que ejecutar dichos servicios sin ningún incremento de presupuesto, por lo que en la realidad se hará bastante inviable y se acabará haciendo efectiva la obligatoriedad de dejar de prestar o privatizar los servicios que se no se puedan asumir a coste estándar.
En los últimos años hemos podido ver como algunas grandes empresas dedicadas tradicionalmente al sector de la construcción inmobiliaria o de obra pública, han ido creando subempresas filiales que han ido abarcando oportunidades de negocio relacionadas con el sector de los Servicios Sociales. Es frecuente ver cómo residencias de personas mayores, programas de mediación familiar, puntos de encuentro familiar,... están en manos de filiales de empresas constructoras, eléctricas o de servicios.
Pero, bueno, podéis pensar que todo esto es fruto de mi estado paranoico y no dejan de ser más que "especulaciones" (2) mías.
______________________
(1) Especulación: Operación comercial que se practica con mercancías, valores o efectos públicos, con ánimo de obtener lucro. (www.rae.es)
(2) Especular: Perderse en sutilezas o hipótesis sin base real. (www.rae.es)


__________

Entrada publicada por Juanma Gil en "Al día del Trabajo Social", en el diario digital menorcaaldia.com, el 26.10.2013

0 comentarios :

Publicar un comentario

Encantado de escuchar tu opinión. Comenta, por favor.