13 de junio de 2014

Jornadas de Servicios Sociales Municipales 2

Un día muy intenso el de hoy, en el que hemos abordado los ejes 2 y 3 de las jornadas, o lo que es lo mismo, el impacto de la reforma de la administración local en la intervención social (en el Trabajo Social) y el impacto en la ciudadanía. Además, hemos tenido el Foro Político sobre Servicios Sociales, con una nutrida asistencia de representantes de partidos y en el que ha quedado claro que todos los partidos presentes se han comprometido a derogar esta ley, excepto el Partido Popular, cuya representante ha llegado a manifestar que "esta ley, no le afecta a la gente", que "a la gente tanto le da quién le paga las ayudas, lo que quiere es que se la paguen rápido" (cosa esta última que ni siquiera es cierta en la mayoría de las comunidades autónomas).
Tras decir esto un grupo de asistentes han depositado  en el estrado, ante la portavoz popular, varias siluetas representativas de la Campaña de Lucha por el Ingreso Aragonés de Inserción, que representan a personas concretas que están perdiendo mucho en esta crisis, con la pretensión de poner cara a muchos de los casos que atendemos cada día en nuestra labor profesional.

Hoy hemos contado con ponentes de mucho interés, en una interesante combinación entre profesionales de larga trayectoria y profesionales menos bregados pero aportan nuevas visiones de la intervención social ( Mª Jesús Brezmes, Rosana Costa, Natalia Pérez, Javier Escartín, Joseba Zalakain, Rosa Ugalde, Karmele Guinea Anasagasti, Ana Isabel Lima o Elvira Villa), que nos han ofrecido diferentes perspectivas de análisis con la realidad de diferentes comunidades autónomas.

Repetidamente ha quedado de manifiesto que la población, en general, se ha empobrecido notablemente durante esta crisis, destacando algunos colectivos especialmente como las familias con niños, las personas inmigrantes y los jóvenes. Además, también se ha producido un empobrecimiento del Sistema de Servicios Sociales, con un claro empobrecimiento de las capacidades de prestar apoyo.

Hemos conocido algunos datos interesantes y preocupantes sobre la pérdida de empleo en el sector de los Servicios Sociales que, durante los 3 últimos años ha llegado a acumular un 12%, afectando mucho más a los jóvenes de menos de 30 años.

Nos situamos  muy por debajo de la media europea en gasto social, mientras que nos quieren hacer creer que no hay otra opción, que estamos obligados a ellos, como si no dependiera de la voluntad política a la hora de priorizar qué destino damos al gasto público.Encontramos importantes diferencias entre los diferentes municipios y comunidades autónomas a la hora de explicar cómo se plicará la ley. Mientras que uos aún no se han comenzado a preparar para ello, otros estån haciendo una aplicación directa sin restricciones.

Se ha sugerido elaborar un nuevo discurso en el que no se culpabilice a las víctimas, se continúe exigiendo responsabilidades a los culpables, mientras insistimos en el valor de los Servicios Sociales y promovemos una regeneración ética la política, los mercados y la sociedad en general.

En el futuro inmediato se hará absolutamente necesario llegar a pactos que consoliden los Servicios Sociales con independencia de los vaivenes políticos.

Todo ello tenemos que hacerlo de forma conjunta con los diferentes profesionales de la intervención social, con la ciudadanía, con los agentes sociales y con los diferentes partidos políticos. Todo ello mientras que, de forma paralela y urgente, se da respuesta a las miles personas que se encuentran en situación de emergencia.

Y mañana nos toca hacer propuestas de futuro, para intentar definir qué líneas básicas queremos que tenga el Sistema de Servicios Sociales ante este nuevo panorama.

Recuerda, para más información sobre las jornadas: www.serviciossocialesmunicipales.com

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Entrada publicada por Juanma Gil en "Al día del Trabajo Social", en el diario digital menorcaaldia.com, el 13.06.2014

Jornadas de Servicios Sociales Municipales 1

En Bilbao, y con mucho calor, hemos comenzado las Jornadas de Servicios Sociales Municipales cuyo Eje 1 ha tenido por objetivo principal hacer un análisis del impacto que puede tener la aplicación de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local en el Sistema Público de Servicios Sociales.
Tras la presentación y bienvenida por parte de las autoridades, han tomado la palabra diferentes expertos que han coincidido en hacer un balance negativo de esta ley porque, aparentemente, dice tener unos objetivos a conseguir cuando en realidad lo único que se persigue reducir el gasto público en general y en los Servicios Sociales en particular. 
Además, la gran paradoja es que  no solo no solucionará los problemas estructurales que arrastran los ayuntamientos en las últimas décadas (falta de recursos insuficiencia de financiación, mapa de competencias mal diseñado y mal gestionado, un mal ajuste entre lo municipal y lo provincial, falta de desarrollo de las haciendas locales), sino que ni siquiera servirá para cumplir el objetivo principal.
Aunque se trata de explicar que no va a suponer un cambio sustancial, realmente supone un profundo cambio en el modelo de gestión de los Servicios Sociales, convirtiendo en una especie de "regalos" que la administración otorga a los ciudadanos sólo si tiene presupuesto para dárselos, en lugar de constituir un sistema basado en derechos de ciudadanía como responsabilidad pública.
Otro efecto importante puede ser que se produzcan importantes diferencias territoriales en la cobertura de necesidades y de derechos de los ciudadanos en función del territorio en el que resida, pues cada comnidad autónoma puede hacer (algunas ya lo están haciendo) diferentes desarrollos normativos de esta ley, que consiste en aplicar el principio de la estabilidad presupuestaria.
Hemos podido reflexionar sobre algunos aspectos importantes como el efecto performativo que tienen las palabras utilizadas. Por ejemplo, nos hablan de que los Servicios Sociales tienen déficit o superávit, cuando en realidad deberíamos hablar de que tienen una financiación suficiente o insuficiente.
La ley además presenta muchos problemas jurídicos que pueden acabar generando grandes dificultades y disparidades en su aplicación, además de indefensión jurídica para los ciudadanos y para las propias administraciones locales.
Para acabar con este resumen de hoy, decir que la pretensión de una drástica reducción del gasto público como la aquí propuesta sólo se podrá conseguir con los verdaderos planes del gobierno, según la documentación enviada a Bruselas, en la que se menciona una clara reducción de personal e incluso de supresión de servicios, pues solo se privatizarán aquellos servicios que sean susceptibles de mercado, destacando especialmente los seguros privados de protección social y/o sanitaria, que es el gran aliciente.
Mañana nuevo resumen con los ejes 2 y 3.
Más información sobre las jornadas y consulta del programa en www.serviciossocialesmunicipales.com


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Entrada publicada por Juanma Gil en "Al día del Trabajo Social", en el diario digital menorcaaldia.com, el 13.06.2014

6 de junio de 2014

¿Qué le está pasando al Trabajo Social?

El pasado día 30 de mayo celebramos la Asamblea General del Colegio Oficial del Trabajo Social de las Islas Baleares. Como viene siendo habitual, primero se hizo un repaso de las principales actuaciones realizadas por el colegio profesional durante el último año, así como un repaso del estado general de las cuentas y el presupuesto previsto para este próximo ejercicio.
Después, se celebró un coloquio a cargo de nuestra compañera Teresa Aragonés, docente de Trabajo Social y especializada en materias como la supervisión y la intervisión. Teresa nos hizo una espléndida reflexión en la que nos dibujó, con una claridad bastante certera, una radiografía de la situación actual de la profesión.
Desde mi humilde perspectiva, os dejo un pequeño resumen de lo que (a mi entender, esto siempre es subjetivo) me pareció más relevante de su exposición.
En primer lugar, definió la situación actual de los Servicios Sociales como el receptáculo de un malestar general, motivado por la ruptura social que se está produciendo. Y esto nos está provocando una gran confusión de no saber con qué estamos trabajando.
¿Qué nos está pasando?
Durante muchos años pensábamos que sólo se podía progresar, que era imposible una vuelta atrás. Y ante este no saber que nos está pasando, vivimos las pérdidas como un querer recuperar lo que había antes, pero eso hace que sigamos aferrado a ese pasado, lo que nos impide hacer el duelo como elaboración de esa perdida.
Debemos tener claro que nuestro trabajo está profundamente influenciado por las políticas sociales de cada momento. Y, en este momento, según Teresa, realmente no estamos volviendo atrás, sino que esta realidad actual nos coloca ante lo que habrá en el futuro más inmediato, ante un nuevo escenario.
Influenciados por el individualismo imperante en nuestra sociedad durante las últimas décadas, se ha hecho mucho Trabajo Social de caso, pero se ha dejado de lado la dimensión colectiva de nuestra intervención profesional.
En los últimos años estamos siendo testigos de cómo los factores de riesgo social se retroalimentan, lo que hace que se dispare el riesgo de exclusión social. Las personas que ven cómo pierden todo o mucho de lo que han sido capaces de crear en su vida, se sienten fracasadas, muestran tendencia al pesimismo y a la depresión y se acaban generando problemas de salud, tanto física como mental.
Y, ante este panorama, nos encontramos con algunos interrogantes clave: ¿en qué consiste el Trabajo Social que estamos haciendo?, ¿qué encargo tenemos?, ¿qué pensamos que debería hacer el Trabajo Social?
Algunas respuestas son dramáticas: la intervención se ha podido convertir en persecución del usuario (cuestionando sus decisiones) y estamos ejerciendo un "control social", estamos administrando "la miseria", los usuarios nos confrontan y nos presionan a los profesionales diciendo "yo tengo derecho por delante de inmigrantes, o de otros desgraciados,...", se nos exige dar respuesta a problemas graves y complejos sin presupuestos (ni económicos, ni morales), buscamos culpables de lo que nos pasa (jefes, políticos,...), . Todo ello nos lleva a extraer una conclusión: el encargo que se le hace actualmente al Trabajo Social, es imposible!
Mientras sigamos atascados en el trabajo de caso no saldremos de esta situación. Hemos de empezar a trabajar las pérdidas de la gente y todo lo que ello implica, buscando las capacidades y el potencial humano, porque de lo contrario estaremos trabajando con los pobres, pero sin conseguir resultados óptimos y sin favorecer el cambio social. Y este trabajo debemos hacerlo desde la dimensión colectiva.
¿Qué riesgos aparecen?
- Los profesionales están enfermando física o psíquicamente.
- Algunos profesionales se ponen una "coraza" que les proteja de esta cruda y cruel realidad.
- Otros profesionales pueden llegar a "arremeter" contra el usuario, cargan contra ellos favoreciendo el control social. Podemos, incluso, llegar a "criminalizar" a los usuarios.
- En el otro extremo, hay profesionales que se sobreidentifican con los usuarios y se dejan atrapar por la situación, por lo que su intervención tampoco sirve para nada.
Nuestra potencia
Sin embargo los Trabajadores Sociales tenemos una serie de recursos, potencialidades y habilidades, que nos pueden permitir avanzar en otro sentido:
- Nuestro pensamiento.  Es absolutamente necesario "echar cabeza a las emociones" que estamos viviendo. Reflexionar sobre nuestra actuación.
- El trabajo en equipo. Trabajar solo, en estos momentos, es insoportable, es una carga excesivamente pesada. Por eso, hay que crear estructuras que contengan la ansiedad profesional.
- Cómo visualizamos el territorio.  Es muy diferente entender a los usuarios en un contexto o como elementos sueltos. Los profesionales del Trabajo Social, tenemos un profundo conocimiento del territorio en el que se enmarcan nuestras intervenciones y hemos de aprovechar ese conocimiento para buscar sinergias y aunar fuerzas colectivas para la resolución de problemas. Teresa defiende que la primera acogida deberían hacerla verdaderos expertos en entrevista y en conocimiento del territorio, cuando lo más frecuente es que la haga "el último que llega".
En estos momentos, es fundamental creer en la fuerza del trabajo comunitario, en la fuerza de la gente cuando se junta para cambiar las cosas y solucionar los problemas.
En el trabajo colectivo se crean redes y el profesional se sitúa de manera muy diferente, se coloca en el mismo nivel. Y, al mismo tiempo, cambia la percepción que los usuarios tienen del profesional, dándose cuenta de que no éste no puede solucionar todo. El trabajo colectivo también permite hacer un análisis en común de los problemas y de las necesidades. Y es fundamental comenzar a trabajar desde el análisis de las necesidades con una perspectiva colectiva.
Mis conclusiones
Me pareció una parada para la reflexión fantástica, para analizar qué está pasando en nuestro ámbito de intervención.  Creo que la radiografía presentada por Teresa recoge, con mucho acierto, la situación actual de la profesión.
Sin embargo, aunque tengo claro que el Estado del Bienestar no volveremos a verlo como lo conocimos, me resisto a pensar que el Estado del Bienestar y el Sistema Público de Servicios Sociales no puedan ser una realidad. Por supuesto que había muchas cosas que mejorar, pero perder estos mecanismos de protección social, a mi entender, sí que es volver muchos atrás.
Y, a vosotras y vosotros, ¿que os sugieren estas reflexiones? Encantado de "escuchar" tus comentarios.

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Entrada publicada por Juanma Gil en "Al día del Trabajo Social", en el diario digital menorcaaldia.com, el 06.06.2014