29 de enero de 2011

El nuevo socialismo

Hoy me he levantado con algunos buenos momentos de humor televisivo, hasta que haciendo zapping he dado con la emisión en directo de la Convención que celebra el partido socialista en Aragón, en la que se ha podido ver la arenga (leída, por cierto) del sr. Manuel Chaves a sus huestes socialistas, hablándoles sobre el hecho de que "hacer lo que toca hacer" es muy de izquierdas.

Bueno, dicho de otro modo, ahora resulta que es muy de izquierdas seguir las directrices que marcan los líderes mundiales que se enmarcan en el más absoluto liberalismo, mercantilismo y en el poder de los ricos (los cuales cada vez acumulan más riqueza).

También ha hecho una profusa defensa del Estado de las Autonomías, hablando de las alarmas que generan otros partidos políticos, queriendo volver a tiempo pasados de centralización del poder. Yo creo que en este tema ha intentado distraer la atención, al menos de lo que está comenzando a opinar la ciudadanía, a pie de calle. Las personas de nuestro país no cuestionan el modelo autonómico en sí, si no la implementación que se ha hecho del mismo y la posterior "inflamación" de cargos que se ha producido en estos entes de gobierno. La gente de la calle está preguntándose porque hay alcaldes que perciben un salario superior al del presidente del gobierno, o porque tenemos uno de los parques de coches oficiales más grandes de Europa, o porque cada vez se sitúa más la responsabilidad de las decisiones técnicas en manos de cargos de confianza política, o porque no desaparece algún ministerio si las competencias de esa materia se han transferido a las comunidades en su totalidad...

Por último, me ha parecido bastante redundante que se insistiera en la idea de que "estamos sentado las bases para un futuro mejor de la sociedad". Bueno, y cuando dejaremos de sentar bases, porque llevamos décadas sentado bases y por lo visto no se acaban de ver nunca los resultados. Me parece absolutamente cínico, electoralista, evasivo,... (que cada uno lo llame como quiera) hacer un discurso como este el día siguiente en que se da a conocer que España tiene la tasa de desempleo más alta no sólo de toda la Unión Europea, sino de toda la historia de nuestro país.

¿No se supone que hace años, cuando a todo el mundo le iba bien y ganaba dinero a espuertas, habíamos sentado las bases para lo que tendríamos que tener hoy? Pues efectivamente, ya hubo personas que anunciaron que aquella forma de pensar y de actuar, diciendo que el crecimiento económico era imparable (cuando eso no es posible, ni sostenible), nos iba a traer algo parecido a lo que tenemos.

Aprendamos lecciones y sentemos las bases de un futuro con mayor desarrollo humano.

11 de enero de 2011

El mito del "bienestar"

Cualquier persona interesada por las cuestiones sociales y que haya seguido la actualidad informativa durante los últimos años, puede comprobar como se están deshaciendo los importantes logros que se habían conseguido en el estado español en materia de Bienestar Social.

Estabamos convencidos de que este era el camino. Que el desarrollo económico de una sociedad tenía que favorecer el desarrollo social y humano de las personas que la conforman. Sin embargo, las últimas medidas aprobadas por los estados "más avanzados" ponen, una vez más, en entredicho la sostenibilidad del mítico Estado del Bienestar.

Podemos llegar a pensar que el Bienestar Social es realmente un "mito", que no es posible mantener el nivel de bienestar que se había alcanzado en numerosos países del "mundo rico", que los equipos de gobierno de dichos países han estado "vendiendo humo" haciéndonos creer que era posible mejorar las condiciones de vida de la población y mantener esa situación, cuando en realidad ahora resulta que no es "sostenible".

En contra de esta posibilidad, se alzan numerosas voces que seguimos defendiendo que es posible alcanzar y mantener un adecuado nivel de "Bienestar Social". Y no sólo que sea posible, sino que es obligado moralmente, que se alcancen niveles de desarrollo que garanticen el adecuado desarrollo bio-psico-social de todas las personas, en cualquier lugar del mundo.

Ahora sabemos que acabar con la pobreza, con el hambre y con otra larga lista de situaciones injustas, es posible. Tenemos la capacidad técnica suficiente para hacerlo, tenemos los recursos naturales, productivos y económicos suficientes para poderlo hacer. Y, sin embargo, todo apunta a que perderemos esta oportunidad y que nuevamente las capas sociales más desfavorecidas se verán (ya se están viendo) seria y realmente perjudicadas.

Os lanzo la cuestión, ¿consideras que el Estado del Bienestar es un mito o es posible?